Discurso del presidente Sarkisian tras la toma del cuartel en Ereván: “Los problemas en Armenia no se resolverán mediante la violencia”



El presidente de Armenia, Serge Sarkisian, llevó a cabo una reunión en el palacio presidencial con los representantes de los diferentes sectores de la sociedad: parlamentarios, dirigentes políticos y sociales, medios de comunicación, trabajadores de la salud, personalidades del ámbito de la cultura y representantes del clero armenio encabezados por el Kaolikós de Todos los Armenios, Su Santidad Karekín II.

 





Allí, Sarkisian emitió un extenso y contundente mensaje sobre la toma de la estación de policía en Ereván, que concluyó ayer con la rendición del grupo armado, tras dos semanas y la baja de dos policías.

Palabras de Serge Sarkisian:

“Su Santidad,

Distinguidos colegas,

Ayer, finalmente la situación creada como consecuencia del asalto por parte de un grupo armado de la estación de policía, fue resuelta. Se resolvió de la manera que era probablemente la más aceptable para todos nosotros: el Servicio Nacional de Seguridad, la Policía, el Servicio de Seguridad del Estado y el Ministerio del Interior, a través de sus acciones coordinadas, obligaron a los miembros del grupo armado a abandonar las armas y entregarse a las autoridades.






Estoy muy contento de que hemos sido capaces de evitar el escenario “clásico” de resolución de estas situaciones, a pesar de que el plan detallado para la ejecución de dicha opción era sin duda tenida en cuenta también.

Hemos sufrido dos bajas y quedaron muchos heridos. Expreso mis condolencias a la familia y amigos del oficial de la Policía, sargento Yuri Tepanosian. Hacemos llegar nuestra admiración y el respeto a la familia del Coronel Arthur Vanoyan. Era un verdadero devoto, que había pasado con valentía por la guerra de liberación de Artsaj y la guerra de abril, pero fue muerto por una bala de un conciudadano en el momento en que estaba llevando a cabo su deber hacia la patria. ¡Gloria a ti, orgulloso Coronel!

Como ya he señalado, los órganos estatales de la República de Armenia tomaron todas las medidas concebibles para evitar pérdidas humanas. Con este propósito, en primer lugar, expreso mi agradecimiento por su trabajo a los representantes de los organismos encargados de hacer cumplir la ley. Compostura y magnanimidad significan profesionalismo y la comprensión de la propia energía de uno mismo. Ustedes lo han manifestado en toda su extensión. Les agradezco por su trabajo de expertos.

También agradezco a quienes han tomado el juramento hipocrático; a nuestros médicos y trabajadores de la salud, por su postura firme. Me inclino ante su profesionalismo y su espíritu valiente.

Expreso mi agradecimiento al general, héroe de Artsaj, Vitalyi Balasanián, que en estos días se ha convertido en la voz de la razón.

Distinguidos colegas,

La situación inaceptable ha llegado a su fin; sin embargo, su completa resolución queda por delante. En primer lugar, es necesario que se lleve a cabo una investigación exhaustiva e imparcial, y un juicio abierto.Cada persona debe responder ante la ley por sus acciones. No hay otra opción; cualquier intento de venganza será detenido por la ley. Todos los procesos que se desarrollan en la República de Armenia se llevarán a cabo exclusivamente en el marco de la Constitución y las leyes.

Ha llegado el momento de sacar conclusiones. Un análisis completo de estos eventos va a tomar mucho tiempo. Sin embargo una cosa está clara: el proceso de los cambios radicales en la vida social y política de Armenia debe ser acelerado. En primer lugar, la existencia misma de la tendencia funesta de resolver problemas a través de la violencia debe ser erradicada. No tenemos derecho a tolerar ni siquiera un intento de solucionar los problemas por la fuerza; el próximo puede ser desastroso para nuestro Estado.

Las dos últimas semanas y las pérdidas que se sufrieron son inaceptables –pérdidas humanas, sociales, de valores y el enorme golpe que nuestra economía ha sufrido. Ningún país en el mundo puede permitir que tal cosa suceda. Armenia no tiene derecho a hacerlo.

A partir de ahora, no vamos a permitir que nadie tome a nuestro país como rehén.

No vamos a permitir que nadie socave los cimientos de nuestro Estado.

Los problemas en Armenia no se resolverán mediante la violencia o a través de las armas.

Ereván no es Beirut ni Alepo. Que nadie aspire a importar soluciones de Oriente Medio del siglo anterior, o de la Guerra Fría, en Armenia. Quienes no lo comprenden,  que observen la historia de la guerra civil del Líbano o las consecuencias de la guerra civil actual en Siria, y saquen conclusiones.

Expreso mi agradecimiento a todas las figuras políticas que se han manifestado como verdaderas figuras políticas y estatales comprendiendo todo lo que estaba sucediendo desde el primer día y hablando sobre la inaceptabilidad de los acontecimientos. A diferencia de unas pocas personas miopes, que no comprenden donde termina la línea de la competitividad política y comienza la seguridad de la Patria. Las situaciones críticas a menudo se convierten en pruebas de fuego, señalando a la sociedad y a la historia las personas maduras, e individualizando a nuestros miopes y aventureros.

También agradezco a nuestras figuras prominentes de la cultura, a nuestras figuras públicas, a nuestros verdaderos intelectuales, que entienden muy bien que a través de la condena pública de estos hechos inaceptables, transmitiendo la palabra de la razón a los miembros del grupo armado, contribuyeron a una resolución sin derramamiento de sangre de la situación. Por desgracia, los que los animaban imprudentemente, no entendían que incentivando la ira acumulada en ellos hicieron algo terrible y en realidad los llevó a la destrucción.

Gracias a Dios, la razón se está imponiendo en nuestro país.

En Armenia, una verdad simple, que parece indiscutible, ha prevalecido. Esa verdad vive en nuestro sistema de valores, en nuestra mentalidad, en nuestra especie, y se trata de nuestro patrimonio. A cualquiera le pueden disgustar las autoridades, o el gobierno, o el Presidente puede estar en las antípodas de nuestro pensamiento político. Sin embargo, ese descontento no puede ser un motivo para glorificar a los que tratan de resolver los problemas con las armas. Las autoridades van y vienen; el fomento del terrorismo se mantendrá como el cáncer y se extenderá; será la ruina de todo lo que nuestra nación ha creado. Es terrible, debe ser totalmente erradicada.

Señoras y señores, queridos jóvenes, el fomento del terrorismo es un pecado mortal. Manténganse alejados de ese horror, no importa cuál sea la razón, incluso si es la razón más convincente. Digan no al terrorismo y todas sus manifestaciones. Digan no en nombre de nuestro país, de nuestra nación, de nuestras generaciones, de nuestra Patria. Digan no a ese cáncer. Manténganlo bien lejos, les pido.

Queridos amigos,

Doy las gracias a nuestros periodistas y reporteros por su dedicación y por trabajar para una resolución sin derramamiento de sangre de la situación. También pido disculpas a los periodistas por los hechos ocurridos en la noche del 30 de julio; durante estos eventos, aquel fue nuestro mayor error. Ciertamente, se sacarán conclusiones. Pido vuestra indulgencia. Les pido a los periodistas, pero no a las fuerzas de la ley, que olviden estos eventos, porque estoy seguro de que no volverán a ocurrir. También quiero que estos eventos de ninguna manera generen un impacto inconsciente en la libertad de su trabajo.

Ahora, me referiré a las críticas. No estoy hablando de las personas armadas que actuaban como terroristas y ocultaban sus intenciones bajo la consigna de la justicia patriótica y social. Estoy hablando de la preocupación que está presente en algunos sectores de nuestra sociedad. Sí, es cierto que las autoridades armenias no son perfectas. Sí, es cierto que hay muchos problemas y cuestiones complejas en Armenia. Nuestro objetivo es darles una solución rápida.

En esta etapa, nuestro objetivo es también formar las autoridades para un acuerdo nacional, en el que los problemas se resuelvan en un amplio consenso. Las reformas constitucionales están dirigidas exactamente a eso; las reformas han dado una base para la formación de dichas autoridades. Un gobierno de acuerdo nacional no se trata de una persona tratando de buscar su camino hacia una posición alta; se trata de la mayor repartición y distribución posible de la responsabilidad política, y ya se ha previsto toda su base institucional.Afirmo con confianza, que en sólo unos meses tendremos un gobierno de ese tipo, autoridades de ese tipo.

Seguimos por ese camino, y ese camino está compuesto por las fuerzas políticas y las figuras políticas. Digo una vez más, se trata de figuras políticas, pero no de los que siguen la ruta del terrorismo armado y aquellos que los apoyan. Gracias a Dios, como hemos visto, en la actualidad no tenemos escasez de figuras políticas que comparten los valores necesarios para la construcción de un Estado y un país. Hay muchos de ellos en todos los partidos políticos. Y hace a la riqueza política de nuestro país.

Me gustaría hablar de otro tema, que ya hemos tocado en muchas ocasiones. Se trata de la cuestión de Karabaj y la llamada “entrega de las tierras”. Mis declaraciones personales con respecto a nuestra posición clara, probablemente son innumerables. Repito una vez más: no habrá concesiones unilaterales en la resolución del problema de Nagorno Karabaj. Nagorno Karabaj nunca será parte de Azerbaiyán.  Está fuera de discusión. He dedicado toda mi vida adulta a esto. Para llegar a la solución aceptable para mi nación, siempre he estado dispuesto a sacrificar cualquier posición, y también mi vida. Así será hoy, y siempre.

Distinguidos colegas,

Como conclusión, me gustaría hacer hincapié en que como Estado, hemos resurgido de calamidades aún más fuertes. Hoy en día estamos aún más decididos a movernos con el doble de velocidad para la aplicación de la agenda de cambios positivos en nuestro país. Hablaremos de ello en mayor detalle muy pronto.

 

Gracias”.


Fecha de publicación: 2016/08/03
Publicado por: centro armenio Categoría: Destacados  

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